¿Alguna vez queriendo tomar un momento de descanso, tomaste
tu celular y, sin darte cuenta, al mirar el reloj te sorprendiste por haber pasado más
de 1 hora navegando? Bueno, el día de hoy, para profundizar el tema vamos a
reseñar el siguiente material: “Los vídeos cortos te pudren el cerebro (Brainrot)”
del doctor Mijail Tapia, disponible en el siguiente enlace: https://youtu.be/mI25OOdIQRY
El doctor Mijail Alejandro Mandujano Tapia es un médico
cirujano especializado en nutrición clínica, además se desempeña como divulgador
científico en redes sociales con temas relacionados a la prevención enfermedades,
alimentación consciente y salud metabólica.
El primer punto para destacar en la información que nos
comparte, es la definición del término “Brain rot”, traducido al español como “cerebro
podrido” y que hace referencia al consumo ininterrumpido de contenidos breves sin el
establecimiento de un límite. Cabe señalar que dicho concepto aún dista de un
riguroso carácter científico formal, pero dentro del acervo cultural digital ha
empezado a utilizarse para identificar este fenómeno y sus probables repercusiones
sobre la cognición humana.
En la búsqueda de una satisfacción, las personas hacemos uso
excesivo de nuestros dispositivos digitales, mayoritariamente del celular. El doctor
menciona que someter nuestro cerebro a esta actividad, acarreará en cierto tiempo problemas en nuestra
motivación y una menor tolerancia al esfuerzo mental. Menciona además que, otro elemento que sufrirá
cambios será la necesidad de estimulación constante la cual nos obligará a buscar
estímulos continuos, obligándonos a recurrir al celular para satisfacer tal carencia.
Aparte de alterar los procesos cognitivos, también se han observado consecuencias
fisiológicas asociadas, tales como: afectaciones al sueño, obesidad,
enfermedades metabólicas como la diabetes tipo 2, eventos cardiovasculares, así
como depresión y ansiedad.
Pero, ¿Qué es lo que nos engancha tanto? El especialista nos
brinda una explicación desde el condicionamiento operante: Detrás de estas
aplicaciones opera una red de recompensas variables e impredecibles y lo compara
con el proceso que viven las personas que van a los casinos o a las maquinas
tragamonedas.
Este "scroll infinito" nos conduce directamente al brain rot, manifestándose
en habilidades de comunicación significativas, entre las que se encuentran: la dificultad
para leer y comprender textos largos, la perdida de la concentración sostenida, una sensación de incomodidad
con el silencio, la necesidad de obtener más estímulos y, en consecuencia, una mayor
fatiga mental.
Transladando este fenómeno hacia el ámbito de la equidad social,
el especialista menciona un dato revelador: Muchos directivos de estas empresas
tecnológicas prohíben o limitan el uso a sus hijos.
En este sentido, se enfatiza que la tecnología no es la
causa directa del problema, sino la dinámica de consumo que establecemos con
ella. Si bien el estudio científico de su impacto a largo plazo en niños y
jóvenes continúa en curso, el análisis concluye resaltando la capacidad
adaptativa del cerebro; mediante la neuroplasticidad, ya que a través de ella, es
posible reentrenar la atención y transformar estos patrones de conducta.
Finalmente, el doctor nos recomienda la lectura de un
libro llamado “La generación ansiosa” del autor Jonathan Haidt, donde se
propone que si bien la actitud individual es importante, la solución requiere verdaderas
transformaciones sociales. Además, menciona estrategias claves para evitar
daños cognitivos, entre los cuales se encuentran:
- Retrasar la edad de exposición a las redes sociales.
- Crear espacios libres del teléfono.
- Propiciar más relación con el mundo real y menos
pantallas.
Concluye identificando 4 factores que son necesarios
modificar para evitar atravesar por este fenómeno: el uso temprano, el uso
nocturno, el aislamiento social y la exposición continua.
Sin duda, este contenido aclara los temas que hemos abordado
previamente. El enfoque científico con el que se trata nos aporta datos
confiables sobre los efectos perjudiciales que el scroll infinito causa al
cerebro y ofrece alternativas desde el aspecto individual, así como también
se rescata la intención comunitaria, demostrando que los cambios colectivos pueden
contribuir de manera más sólida a contrarrestar este fenómeno. Además de enfatizar que lo optimo es trabajar
el autocontrol antes que en la prohibición.
Asi pues, hoy la equidad no se alcanza solo con poseer un dispositivo,
hoy es necesario abrir el debate sobre la calidad de uso y educar para transformarlos
como verdaderas herramientas para el aprendizaje.
👉 Te invito a ver el video completo y a sumarte a la
conversación. 👈
¡Déjame tu reflexión sobre las siguientes preguntas y
debatamos juntos! 👇
- 💭 ¿Qué es lo primero que haces cuando te quedas en silencio o
en una fila: reflexionar o sacar el teléfono?
- 💭 Si tuvieras que sugerir una sola regla sobre el uso del
celular en la escuela, ¿cuál sería?