La mente secuestrada: Brecha de calidad de uso, brain rot y pereza metacognitiva
Por: Janeth Gabriela Jiménez Aquino
¿Qué observamos actualmente dentro de las aulas? Una evidente falta de habilidades comunicativas, las cuales incluyen la disertación y la escritura. Estudiantes que demuestran tener poca capacidad para argumentar textos breves con coherencia; este mismo fenómeno se observa al momento de solicitarles una exposición o la redacción de una paráfrasis sobre una lectura sencilla.
Lo anterior nos conduce a otro escenario crítico: la disminución del pensamiento crítico. Derivada de la supresión de la curiosidad y de la capacidad investigativa, la inmediatez con la que la inteligencia artificial responde a los cuestionamientos abre paso a una preocupante pasividad y dependencia digital.
La revolución digital ha representado para la sociedad un desafío de constantes adaptaciones, emanando de tales cambios retos diversos. En un inicio, los esfuerzos estaban dirigidos hacia la reducción de la brecha digital; es decir, parecía que dotando a cada persona con un dispositivo para acceder a la información, el problema quedaría resuelto.
No obstante, al integrar el concepto de equidad social dentro del panorama educativo, el marco teórico vuelve a replantear las condiciones humanas y a encaminarse hacia una nueva interrogante por resolver: ¿cómo se relacionan las personas con la información digital y qué uso le dan? Desde este escenario surge un nuevo enfoque para analizar la realidad tecnológica: el concepto de brecha digital de segundo nivel o calidad de uso.
En este nuevo paradigma se concentran las desigualdades sociales. Por un lado, se encuentran los estudiantes con mayores y mejores recursos, quienes cuentan con acompañamiento para explotar las herramientas tecnológicas de forma adecuada. Por el otro, se observa a un grupo en entornos vulnerables con poca o nula dirección pedagógica, donde los estudiantes no son más que simples y pasivos consumidores de redes sociales, creando una enorme brecha observable en sus capacidades cognitivas.
El fenómeno contemporáneo del brain rot
“El supuesto deterioro del estado mental o intelectual de una persona, especialmente visto como resultado del consumo excesivo de material (actualmente, sobre todo contenido en línea) considerado trivial o poco estimulante.”— Oxford University Press (2024)
¿Qué está en juego?
El consumo excesivo e indiscriminado de las redes sociales, y en especial, de aplicaciones con contenido viral y breve, puede modificar la neuroplasticidad del cerebro, creando dificultades en diversas habilidades comunicativas y cognitivas, tales como:
Con todo lo anterior, no me refiero a que tengamos que quemar los dispositivos y eliminarlos de nuestra cotidianidad; este panorama más bien nos abre el debate para encontrar soluciones adecuadas.
Si bien el acceso a los dispositivos y a las redes sociales es ya una realidad imparable, el siguiente paso es alfabetizar digitalmente y de forma crítica a las comunidades usuarias. Mediar, pues, para que las personas sean conscientes de las capacidades que pueden explotarse a través de este estallido tecnológico sin renunciar a su propio pensamiento.
¡Hagamos comunidad!
¡Nos leemos en los comentarios para debatir y seguir aprendiendo juntos!
📌 REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
Carrasco,
M. [@mariacarrasco]. (2025, 19 de marzo). Qué es el brain rot [Video].
Instagram. https://www.instagram.com/reel/DG_2ZNoJxAV/
Oxford University Press. (2024, 2 de diciembre). ‘Brain rot’ named Oxford Word of the Year 2024.
Sanz Blasco, S. (2025, 23 de junio). Brain Rot (o Podredumbre Cerebral): Cómo el Consumo Digital sin Control Está Moldeando (y Empobreciendo) Nuestra Mente. Asociación Educar para el Desarrollo Humano.
Sánchez Mendiola, M. (2025). Pereza metacognitiva y descarga cognitiva en la era de la IA generativa: Riesgos y uso responsable. Investigación en Educación Médica, 14(56).




.png)